MARÍA ISABEL BARRIOS

Miranda

Edad: 26 años

Profesión / Ocupación: Fashion Buyer

Hobbies: Leer, hacer yoga y escribir

Redes Sociales: Instagram: @_mariaisabelll   |   X: @isabelbarriosro   |   TikTok: @___mariaisabelll


Describe un momento en tu vida en el que tuviste que ser valiente y resiliente. ¿Qué aprendiste de esa experiencia?

Creo que uno de los momentos en los que más he tenido que ser valiente fue cuando tomé la decisión de emigrar a Italia para empezar una nueva etapa sin tener todas las respuestas: irme sola, no hablar el idioma, no conocer a nadie y perseguir un sueño.

Me di cuenta de que muchas veces esperamos sentirnos completamente preparados para dar un paso, y la verdad es que eso casi nunca ocurre. Aprendí que la valentía no significa no tener miedo; significa tener miedo y, aun así, decidir avanzar. Y también aprendí que la resiliencia no es volver a ser exactamente quien eras antes de una dificultad, sino descubrir quién puedes ser después de ella

¿Qué causa social o ambiental te apasiona más y de qué manera usarías la plataforma de Miss Venezuela para generar un cambio real en torno a ella?

Me apasiona la educación integral como motor de transformación social, concebida no solo para transmitir información, sino para cultivar el pensamiento crítico, la sensibilidad y el criterio propio. Utilizaría la plataforma de Miss Venezuela para acercar herramientas educativas y culturales —centradas en la lectura, la comunicación y el arte— a jóvenes en comunidades vulnerables. Creo firmemente que la educación es la base que encauza todos los propósitos, pues al brindar a una persona los medios para descubrir y usar su propia voz, la empoderamos para transformar su entorno, promoviendo una sociedad más equitativa.

¿Cuál es el mayor desafío que has enfrentado hasta ahora en tu camino hacia Miss Venezuela, y cómo te ha hecho crecer como persona?

Mi mayor desafío ha sido adaptarme a un entorno de alta exigencia como el Miss Venezuela manteniendo intacta mi esencia. Desde la postulación hasta las evaluaciones presenciales, este proceso me ha impulsado a salir de mi zona de confort, escuchar activamente y afianzar la confianza en mis capacidades. Esta experiencia ha fortalecido mi valentía y mi madurez, demostrándome que la verdadera preparación consiste en evolucionar con disciplina, rigor y excelencia, sin perder jamás mi identidad.

Si tuvieras la oportunidad de viajar a cualquier rincón de Venezuela, ¿dónde irías y qué harías para conectarte con su cultura?

Gracias a mi familia, he tenido el privilegio de recorrer Venezuela y conocer cada uno de sus estados. Sin embargo, hoy deseo volver con una mirada madura: no solo para contemplar sus paisajes, sino para escuchar sus historias, aprender de sus tradiciones, artesanía y gastronomía. De elegir un rincón, volvería a San José de Guaribe, en Guárico, el pueblo de mi abuela. Regresar allí es reencontrarme con mi origen, la raíz que me enseñó a amar a mi país. Conocer Venezuela no es coleccionar destinos, sino honrar la vida de quienes habitan nuestra tierra.

¿Cuál ha sido el mayor acto de amabilidad que has recibido o presenciado, y cómo te ha inspirado?

El acto de amabilidad más grande que he recibido y presenciado es la maternidad. Todos los días, a lo largo de mi vida, he sido abrazada por el amor incondicional de mis dos mamás. Ellas representan una entrega capaz de renunciar a todo por el bienestar de otra persona. Su ejemplo me inspira a entender que vivir es servir, ayudar y ponernos a disposición de los demás sin esperar nada a cambio. Criar es el gesto de bondad más noble, pues asumir la maternidad es abrazar un compromiso de amor para toda la vida.

¿Qué es lo que más te enorgullece de ser venezolana?

¡Absolutamente todo! Lo que más me enorgullece de ser venezolana es nuestra capacidad inagotable para salir adelante ante la adversidad. Somos una nación sumamente creativa que florece aun cuando las circunstancias no son perfectas, sosteniendo el buen humor y la esperanza frente a cualquier dificultad.

La hospitalidad y la solidaridad son las verdaderas insignias de nuestro pueblo, demostrando que la grandeza de Venezuela radica en el espíritu noble, ingenioso y perseverante de su gente.

¿Cuál es un "fracaso" del que has aprendido una lección valiosa?

No me considero una persona que haya fracasado; para mí, los llamados “fracasos” son simplemente equivocaciones que nos acercan a la vida y nos hacen crecer. Como decía Rilke: “solo de lo difícil se aprende”. Cuando vivía en Milán y trabajaba como modelo, asistía hasta a tres castings diarios y mi día a día era enfrentarme al rechazo; de cincuenta castings a los que iba, al final solo quedaba en uno.

Entender esos momentos donde los resultados no eran los esperados me enseñó a adaptarme y a comprender que nuestro valor como personas no está en el resultado, sino en lo vivido y en el aprendizaje del proceso.

¿Qué consejo le darías a una joven que se siente insegura o que duda de su propio valor?

A una joven insegura le diría que no espere sentirse completamente lista para actuar, sino que se atreva. Muchas veces creemos que primero debemos sentirnos capaces para dar el paso, pero ocurre al revés: das el paso y descubres de qué eres capaz. Le diría que se conozca, que lea, converse, se equivoque y descubra lo que le apasiona. Cuando construyes tu propio criterio, las dudas dejan de paralizarte y reconoces tu verdadero valor.

¿Cuál es la lección más importante que has aprendido de una persona mayor en tu vida y cómo la aplicas hoy?

Definitivamente, la lección más importante que he aprendido me la dejó mi abuela Raquel: ella me enseñó que no todo tiene que resolverse inmediatamente. A veces vivimos muy apurados, con la ansiedad del futuro, pero mi abuela me decía siempre que “hay cosas que solo se comprenden con el tiempo”. También me enseñó el valor de escuchar y mirar. Hoy aplico sus lecciones al conocer a personas distintas a mí; escuchar sus historias y mirarlas de cerca me permite ser más empática y considerada.

Asimismo, aprendí de ella a mantener la mente abierta a los cambios, a las circunstancias, a las nuevas ideas y a lo diferente. Por eso recuerdo siempre a mi abuela: me ayudó a construir mi centro, mi integridad y mis propios criterios.

¿Qué representa la belleza para ti, más allá de la apariencia física?

Para mí, la belleza es un valor tan primordial como la felicidad, la ética o la justicia. Va mucho más allá de la apariencia física: radica en ser un ser humano auténtico, compasivo, responsable y respetuoso. Es una forma de contemplar el mundo, a los demás y a nosotros mismos; un valor que no solo se contempla, sino que se comparte y se pone al servicio de un propósito.  Por ello, valoro la importancia social y cultural del Miss Venezuela, una institución emblemática que brinda voz, visibilidad y plataforma al talento de la mujer venezolana.

Bandas Especiales 2026

Edad: 26 años

Profesión / Ocupación: Fashion Buyer

Hobbies: Leer, hacer yoga y escribir

Redes Sociales: Instagram: @_mariaisabelll   |   X: @isabelbarriosro   |   TikTok: @___mariaisabelll


Describe un momento en tu vida en el que tuviste que ser valiente y resiliente. ¿Qué aprendiste de esa experiencia?

Creo que uno de los momentos en los que más he tenido que ser valiente fue cuando tomé la decisión de emigrar a Italia para empezar una nueva etapa sin tener todas las respuestas: irme sola, no hablar el idioma, no conocer a nadie y perseguir un sueño.

Me di cuenta de que muchas veces esperamos sentirnos completamente preparados para dar un paso, y la verdad es que eso casi nunca ocurre. Aprendí que la valentía no significa no tener miedo; significa tener miedo y, aun así, decidir avanzar. Y también aprendí que la resiliencia no es volver a ser exactamente quien eras antes de una dificultad, sino descubrir quién puedes ser después de ella

¿Qué causa social o ambiental te apasiona más y de qué manera usarías la plataforma de Miss Venezuela para generar un cambio real en torno a ella?

Me apasiona la educación integral como motor de transformación social, concebida no solo para transmitir información, sino para cultivar el pensamiento crítico, la sensibilidad y el criterio propio. Utilizaría la plataforma de Miss Venezuela para acercar herramientas educativas y culturales —centradas en la lectura, la comunicación y el arte— a jóvenes en comunidades vulnerables. Creo firmemente que la educación es la base que encauza todos los propósitos, pues al brindar a una persona los medios para descubrir y usar su propia voz, la empoderamos para transformar su entorno, promoviendo una sociedad más equitativa.

¿Cuál es el mayor desafío que has enfrentado hasta ahora en tu camino hacia Miss Venezuela, y cómo te ha hecho crecer como persona?

Mi mayor desafío ha sido adaptarme a un entorno de alta exigencia como el Miss Venezuela manteniendo intacta mi esencia. Desde la postulación hasta las evaluaciones presenciales, este proceso me ha impulsado a salir de mi zona de confort, escuchar activamente y afianzar la confianza en mis capacidades. Esta experiencia ha fortalecido mi valentía y mi madurez, demostrándome que la verdadera preparación consiste en evolucionar con disciplina, rigor y excelencia, sin perder jamás mi identidad.

Si tuvieras la oportunidad de viajar a cualquier rincón de Venezuela, ¿dónde irías y qué harías para conectarte con su cultura?

Gracias a mi familia, he tenido el privilegio de recorrer Venezuela y conocer cada uno de sus estados. Sin embargo, hoy deseo volver con una mirada madura: no solo para contemplar sus paisajes, sino para escuchar sus historias, aprender de sus tradiciones, artesanía y gastronomía. De elegir un rincón, volvería a San José de Guaribe, en Guárico, el pueblo de mi abuela. Regresar allí es reencontrarme con mi origen, la raíz que me enseñó a amar a mi país. Conocer Venezuela no es coleccionar destinos, sino honrar la vida de quienes habitan nuestra tierra.

¿Cuál ha sido el mayor acto de amabilidad que has recibido o presenciado, y cómo te ha inspirado?

El acto de amabilidad más grande que he recibido y presenciado es la maternidad. Todos los días, a lo largo de mi vida, he sido abrazada por el amor incondicional de mis dos mamás. Ellas representan una entrega capaz de renunciar a todo por el bienestar de otra persona. Su ejemplo me inspira a entender que vivir es servir, ayudar y ponernos a disposición de los demás sin esperar nada a cambio. Criar es el gesto de bondad más noble, pues asumir la maternidad es abrazar un compromiso de amor para toda la vida.

¿Qué es lo que más te enorgullece de ser venezolana?

¡Absolutamente todo! Lo que más me enorgullece de ser venezolana es nuestra capacidad inagotable para salir adelante ante la adversidad. Somos una nación sumamente creativa que florece aun cuando las circunstancias no son perfectas, sosteniendo el buen humor y la esperanza frente a cualquier dificultad.

La hospitalidad y la solidaridad son las verdaderas insignias de nuestro pueblo, demostrando que la grandeza de Venezuela radica en el espíritu noble, ingenioso y perseverante de su gente.

¿Cuál es un "fracaso" del que has aprendido una lección valiosa?

No me considero una persona que haya fracasado; para mí, los llamados “fracasos” son simplemente equivocaciones que nos acercan a la vida y nos hacen crecer. Como decía Rilke: “solo de lo difícil se aprende”. Cuando vivía en Milán y trabajaba como modelo, asistía hasta a tres castings diarios y mi día a día era enfrentarme al rechazo; de cincuenta castings a los que iba, al final solo quedaba en uno.

Entender esos momentos donde los resultados no eran los esperados me enseñó a adaptarme y a comprender que nuestro valor como personas no está en el resultado, sino en lo vivido y en el aprendizaje del proceso.

¿Qué consejo le darías a una joven que se siente insegura o que duda de su propio valor?

A una joven insegura le diría que no espere sentirse completamente lista para actuar, sino que se atreva. Muchas veces creemos que primero debemos sentirnos capaces para dar el paso, pero ocurre al revés: das el paso y descubres de qué eres capaz. Le diría que se conozca, que lea, converse, se equivoque y descubra lo que le apasiona. Cuando construyes tu propio criterio, las dudas dejan de paralizarte y reconoces tu verdadero valor.

¿Cuál es la lección más importante que has aprendido de una persona mayor en tu vida y cómo la aplicas hoy?

Definitivamente, la lección más importante que he aprendido me la dejó mi abuela Raquel: ella me enseñó que no todo tiene que resolverse inmediatamente. A veces vivimos muy apurados, con la ansiedad del futuro, pero mi abuela me decía siempre que “hay cosas que solo se comprenden con el tiempo”. También me enseñó el valor de escuchar y mirar. Hoy aplico sus lecciones al conocer a personas distintas a mí; escuchar sus historias y mirarlas de cerca me permite ser más empática y considerada.

Asimismo, aprendí de ella a mantener la mente abierta a los cambios, a las circunstancias, a las nuevas ideas y a lo diferente. Por eso recuerdo siempre a mi abuela: me ayudó a construir mi centro, mi integridad y mis propios criterios.

¿Qué representa la belleza para ti, más allá de la apariencia física?

Para mí, la belleza es un valor tan primordial como la felicidad, la ética o la justicia. Va mucho más allá de la apariencia física: radica en ser un ser humano auténtico, compasivo, responsable y respetuoso. Es una forma de contemplar el mundo, a los demás y a nosotros mismos; un valor que no solo se contempla, sino que se comparte y se pone al servicio de un propósito.  Por ello, valoro la importancia social y cultural del Miss Venezuela, una institución emblemática que brinda voz, visibilidad y plataforma al talento de la mujer venezolana.

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