Edad: 22 años
Profesión / Ocupación: Abogado, estudiante de estudios internacionales
Hobbies: Escribir, leer, ir a playa y la fotografía
Redes Sociales: Instagram: @lauranunezzzz | X: @lauranunezzzzz | TikTok: @lauranunezzzz
Describe un momento en tu vida en el que tuviste que ser valiente y resiliente. ¿Qué aprendiste de esa experiencia?
Un momento de gran valentía y resiliencia fue durante la pandemia de COVID-19, cuando a mi padrastro le dejaron de funcionar los riñones y su vida pasó a depender de las diálisis. Aunque era muy joven, me tocó asumir múltiples roles para sostener a mi familia hasta que mi mamá pudo donarle un riñón. De esa dura vivencia aprendí que, por más difícil e incierta que parezca una situación, las cosas mejoran con amor y unión; comprendí que difícil jamás se traduce como imposible
¿Qué causa social o ambiental te apasiona más y de qué manera usarías la plataforma de Miss Venezuela para generar un cambio real en torno a ella?
Me apasiona el bienestar y el desarrollo integral de la infancia y la adolescencia. Mi experiencia en el servicio comunitario dentro de una escuela rural me permitió diagnosticar de cerca sus fortalezas y necesidades, inspirándome a trabajar por entornos de aprendizaje dignos. Utilizaría la plataforma de Miss Venezuela para canalizar mi preparación e influencia como un puente de impacto tangible, gestionando alianzas para la adecuación de infraestructuras escolares y el acondicionamiento de aulas. Mi objetivo es transformar estas aulas en espacios de oportunidad que estimulen el talento y la superación de cada estudiante, comenzando por la comunidad rural que marcó mi vocación de servicio
¿Cuál es el mayor desafío que has enfrentado hasta ahora en tu camino hacia Miss Venezuela, y cómo te ha hecho crecer como persona?
Mi mayor desafío ha sido proyectar mi autenticidad y elocuencia en un segundo idioma como el inglés. Aunque cuento con un dominio conversacional y funcional, he asumido el reto de elevarlo a un plano altamente formal y profesional. Lejos de ver esta exigencia como una barrera, la asumo como la oportunidad ideal para proyectarme en entornos internacionales. Desarrollar mi poder comunicativo en esta lengua consolida mi evolución personal y profesional, demostrando que el verdadero crecimiento ocurre al salir de la zona de confort para impactar en escenarios globales
Si tuvieras la oportunidad de viajar a cualquier rincón de Venezuela, ¿dónde irías y qué harías para conectarte con su cultura?
Me encantaría volver al Parque Nacional Canaima, pues cada visita ofrece una vivencia más profunda y reconfortante. En esta oportunidad, anhelo llegar hasta el majestuoso Salto Ángel, admirado mundialmente como símbolo de nuestra riqueza natural. Para conectar con su cultura, escucharía con atención la memoria de sus paisajes y sus relatos ancestrales. Desde un profundo respeto, me apasionaría aprender sobre la sabiduría, las artes y las tradiciones del pueblo pemón, verdaderos guardianes de estas tierras sagradas.
¿Cuál ha sido el mayor acto de amabilidad que has recibido o presenciado, y cómo te ha inspirado?
El mayor acto de amabilidad que he presenciado fue cuando mi madre donó vida al entregar uno de sus riñones. Ver de cerca una entrega de tal magnitud transformó mi visión del mundo, enseñándome que el amor verdadero es valiente, sanador y capaz de superar cualquier temor. Su ejemplo me inspira diariamente a actuar con empatía, recordándome que nuestras acciones tienen el poder de transformar vidas. Comprender la inmensa fuerza interior que la movió a tomar esa decisión me hizo reconocer que, como su hija, esa misma entereza habita en mí.
¿Qué es lo que más te enorgullece de ser venezolana?
Sin duda alguna, nuestra forma de ser. Nuestra actitud, que envuelve empatía, alegría, resiliencia, hospitalidad y proactividad. Esos valores y principios que caracterizan nuestra identidad son lo que más me hace sentir orgullosa de ser venezolana.
¿Cuál es un "fracaso" del que has aprendido una lección valiosa?
Durante una etapa de mi vida de alta exigencia, logré cumplir con destacado éxito cada una de las metas planteadas, pero al costo de someter mi mente y cuerpo a una presión excesiva. Aunque el resultado fue satisfactorio, comprendí que la excelencia y la salud mental deben ir siempre de la mano. Disfrutar del camino es, muchas veces, más importante que alcanzar la meta final: ser feliz porque estás viviendo exactamente aquello por lo que un día oraste. Aprendí que priorizar la paz mental no significa perder determinación, sino construir metas sobre bases sólidas, disfrutando el proceso sin comprometer la integridad personal.
¿Qué consejo le darías a una joven que se siente insegura o que duda de su propio valor?
A una joven que enfrenta la inseguridad le diría que el respeto que recibe del mundo comienza con el respeto que se tiene a sí misma. El camino del amor propio es un trabajo diario y hacer las paces con las propias inseguridades exige esfuerzo; sin embargo, descubrir que somos valiosas por el simple hecho de existir es profundamente liberador. Le aconsejaría confiar con plena certeza en que su presencia en este mundo responde a un propósito. La percepción que ella tenga de sí misma es la única que debe validar por encima de todas las demás.
¿Cuál es la lección más importante que has aprendido de una persona mayor en tu vida y cómo la aplicas hoy?
Mi amada abuelita paterna siempre me ha repetido desde pequeña que “quien actúa bien, le va bien”. Esa frase me hace comprender cada día por qué me pasan cosas buenas y tener la certeza de que me seguirán pasando. Esta valiosa lección se ha convertido en mi brújula de vida; hoy en día la aplico viviendo con la tranquilidad de enfocarme en mis propias acciones, sin mirar relojes ajenos. Medirte según tus propios actos te responsabiliza de tu vida y te impulsa a ser tu mejor versión.
¿Qué representa la belleza para ti, más allá de la apariencia física?
Más allá de la diversidad física que nos caracteriza, la verdadera belleza reside en la calidad humana. Nace en la esencia interior de quien cultiva la empatía, la inteligencia emocional y el respeto hacia los demás. Es también la determinación con la que luchamos por nuestros sueños, siempre con amor y consideración hacia nuestro entorno. Ser una buena persona trasciende lo estético: la belleza auténtica es una fuerza activa que inspira, construye espacios de armonía y deja una huella profunda en cada vida que toca.
Edad: 22 años
Profesión / Ocupación: Abogado, estudiante de estudios internacionales
Hobbies: Escribir, leer, ir a playa y la fotografía
Redes Sociales: Instagram: @lauranunezzzz | X: @lauranunezzzzz | TikTok: @lauranunezzzz
Describe un momento en tu vida en el que tuviste que ser valiente y resiliente. ¿Qué aprendiste de esa experiencia?
Un momento de gran valentía y resiliencia fue durante la pandemia de COVID-19, cuando a mi padrastro le dejaron de funcionar los riñones y su vida pasó a depender de las diálisis. Aunque era muy joven, me tocó asumir múltiples roles para sostener a mi familia hasta que mi mamá pudo donarle un riñón. De esa dura vivencia aprendí que, por más difícil e incierta que parezca una situación, las cosas mejoran con amor y unión; comprendí que difícil jamás se traduce como imposible
¿Qué causa social o ambiental te apasiona más y de qué manera usarías la plataforma de Miss Venezuela para generar un cambio real en torno a ella?
Me apasiona el bienestar y el desarrollo integral de la infancia y la adolescencia. Mi experiencia en el servicio comunitario dentro de una escuela rural me permitió diagnosticar de cerca sus fortalezas y necesidades, inspirándome a trabajar por entornos de aprendizaje dignos. Utilizaría la plataforma de Miss Venezuela para canalizar mi preparación e influencia como un puente de impacto tangible, gestionando alianzas para la adecuación de infraestructuras escolares y el acondicionamiento de aulas. Mi objetivo es transformar estas aulas en espacios de oportunidad que estimulen el talento y la superación de cada estudiante, comenzando por la comunidad rural que marcó mi vocación de servicio
¿Cuál es el mayor desafío que has enfrentado hasta ahora en tu camino hacia Miss Venezuela, y cómo te ha hecho crecer como persona?
Mi mayor desafío ha sido proyectar mi autenticidad y elocuencia en un segundo idioma como el inglés. Aunque cuento con un dominio conversacional y funcional, he asumido el reto de elevarlo a un plano altamente formal y profesional. Lejos de ver esta exigencia como una barrera, la asumo como la oportunidad ideal para proyectarme en entornos internacionales. Desarrollar mi poder comunicativo en esta lengua consolida mi evolución personal y profesional, demostrando que el verdadero crecimiento ocurre al salir de la zona de confort para impactar en escenarios globales
Si tuvieras la oportunidad de viajar a cualquier rincón de Venezuela, ¿dónde irías y qué harías para conectarte con su cultura?
Me encantaría volver al Parque Nacional Canaima, pues cada visita ofrece una vivencia más profunda y reconfortante. En esta oportunidad, anhelo llegar hasta el majestuoso Salto Ángel, admirado mundialmente como símbolo de nuestra riqueza natural. Para conectar con su cultura, escucharía con atención la memoria de sus paisajes y sus relatos ancestrales. Desde un profundo respeto, me apasionaría aprender sobre la sabiduría, las artes y las tradiciones del pueblo pemón, verdaderos guardianes de estas tierras sagradas.
¿Cuál ha sido el mayor acto de amabilidad que has recibido o presenciado, y cómo te ha inspirado?
El mayor acto de amabilidad que he presenciado fue cuando mi madre donó vida al entregar uno de sus riñones. Ver de cerca una entrega de tal magnitud transformó mi visión del mundo, enseñándome que el amor verdadero es valiente, sanador y capaz de superar cualquier temor. Su ejemplo me inspira diariamente a actuar con empatía, recordándome que nuestras acciones tienen el poder de transformar vidas. Comprender la inmensa fuerza interior que la movió a tomar esa decisión me hizo reconocer que, como su hija, esa misma entereza habita en mí.
¿Qué es lo que más te enorgullece de ser venezolana?
Sin duda alguna, nuestra forma de ser. Nuestra actitud, que envuelve empatía, alegría, resiliencia, hospitalidad y proactividad. Esos valores y principios que caracterizan nuestra identidad son lo que más me hace sentir orgullosa de ser venezolana.
¿Cuál es un "fracaso" del que has aprendido una lección valiosa?
Durante una etapa de mi vida de alta exigencia, logré cumplir con destacado éxito cada una de las metas planteadas, pero al costo de someter mi mente y cuerpo a una presión excesiva. Aunque el resultado fue satisfactorio, comprendí que la excelencia y la salud mental deben ir siempre de la mano. Disfrutar del camino es, muchas veces, más importante que alcanzar la meta final: ser feliz porque estás viviendo exactamente aquello por lo que un día oraste. Aprendí que priorizar la paz mental no significa perder determinación, sino construir metas sobre bases sólidas, disfrutando el proceso sin comprometer la integridad personal.
¿Qué consejo le darías a una joven que se siente insegura o que duda de su propio valor?
A una joven que enfrenta la inseguridad le diría que el respeto que recibe del mundo comienza con el respeto que se tiene a sí misma. El camino del amor propio es un trabajo diario y hacer las paces con las propias inseguridades exige esfuerzo; sin embargo, descubrir que somos valiosas por el simple hecho de existir es profundamente liberador. Le aconsejaría confiar con plena certeza en que su presencia en este mundo responde a un propósito. La percepción que ella tenga de sí misma es la única que debe validar por encima de todas las demás.
¿Cuál es la lección más importante que has aprendido de una persona mayor en tu vida y cómo la aplicas hoy?
Mi amada abuelita paterna siempre me ha repetido desde pequeña que “quien actúa bien, le va bien”. Esa frase me hace comprender cada día por qué me pasan cosas buenas y tener la certeza de que me seguirán pasando. Esta valiosa lección se ha convertido en mi brújula de vida; hoy en día la aplico viviendo con la tranquilidad de enfocarme en mis propias acciones, sin mirar relojes ajenos. Medirte según tus propios actos te responsabiliza de tu vida y te impulsa a ser tu mejor versión.
¿Qué representa la belleza para ti, más allá de la apariencia física?
Más allá de la diversidad física que nos caracteriza, la verdadera belleza reside en la calidad humana. Nace en la esencia interior de quien cultiva la empatía, la inteligencia emocional y el respeto hacia los demás. Es también la determinación con la que luchamos por nuestros sueños, siempre con amor y consideración hacia nuestro entorno. Ser una buena persona trasciende lo estético: la belleza auténtica es una fuerza activa que inspira, construye espacios de armonía y deja una huella profunda en cada vida que toca.