Edad: 23 años
Profesión / Ocupación: Modelo, coordinadora de Producto y Marketing
Hobbies: Stylist, précticar golf, correr, bailar y escuchar jazz
Redes Sociales: Instagram: @gabrielavegas23 | X: @gabrielavegas23 | TikTok: @gabrielavegas23
Describe un momento en tu vida en el que tuviste que ser valiente y resiliente. ¿Qué aprendiste de esa experiencia?
La resiliencia la viví a los 18 años cuando me mudé a Estados Unidos a estudiar. Me tocó adaptarme a otro idioma y cultura, mientras trabajaba para valerme por mí misma; estar lejos de mi familia fue difícil. No lo vi como un sacrificio triste, sino como un acto de amor por mi país, porque mi meta siempre fue volver. Hubo días en los que no quería ni salir, pero aprendí a levantarme y salir adelante. De esa etapa me llevo la disciplina, la empatía para escuchar a los demás y las ganas de no rendirme nunca
¿Qué causa social o ambiental te apasiona más y de qué manera usarías la plataforma de Miss Venezuela para generar un cambio real en torno a ella?
Como líder, reconozco que la transformación social exige escuchar a las comunidades y responder con soluciones tangibles. La educación integral es mi prioridad, y en el entorno global actual, el dominio del idioma inglés constituye una herramienta estratégica fundamental. Lejos de ser un privilegio, la enseñanza del inglés abre puertas al conocimiento, rompe brechas de desigualdad y genera oportunidades reales de desarrollo. Utilizaría la plataforma de Miss Venezuela para impulsar programas educativos que faciliten el aprendizaje de esta lengua en la infancia, brindando a cada niño las competencias necesarias para comunicarse, proyectarse e integrarse con éxito en un mundo interconectado.
¿Cuál es el mayor desafío que has enfrentado hasta ahora en tu camino hacia Miss Venezuela, y cómo te ha hecho crecer como persona?
Mi mayor desafío ha sido afrontar la exposición pública y la lupa constante de las redes sociales. Entender que mostrarme conllevaba abrir la puerta al juicio externo fue un proceso exigente; sin embargo, se convirtió en mi mayor aprendizaje. Esta vivencia me enseñó a filtrar el ruido, fortalecer mis convicciones y refugiarme en la solidez de mis valores y mi entorno cercano. Comprendí que el ámbito digital no siempre refleja la realidad, desarrollando un criterio más firme, mayor empatía y la certeza de que la verdadera fortaleza reside en mantenerse fiel a uno mismo.
Si tuvieras la oportunidad de viajar a cualquier rincón de Venezuela, ¿dónde irías y qué harías para conectarte con su cultura?
Iría directamente a la Guajira venezolana. Mi niñera, a quien amo profundamente y considero parte de mi familia, pertenece a la etnia wayúu; crecí escuchando sus historias sobre la cultura, costumbres y tradiciones de su pueblo, lo que despertó en mí una fascinación entrañable. Nuestra riqueza indígena es inmensa y aún poco explorada a profundidad. Me encantaría visitar sus tierras para vivir de cerca su realidad, aprender de su gente y reafirmar la maravillosa diversidad que define la identidad de Venezuela.
¿Cuál ha sido el mayor acto de amabilidad que has recibido o presenciado, y cómo te ha inspirado?
El acto de amabilidad más impactante que he vivido ocurrió rumbo a mi casting. Al arribar a Maracaibo desde Miami, el transporte previsto se canceló, pero de inmediato se articuló una cadena de apoyo extraordinaria: desde mi familia hasta personas desconocidas y unos pilotos que me tendieron la mano sin dudarlo. Que tantas personas me respaldaran para cumplir esta meta me conmovió profundamente. Ese gesto me recordó la solidaridad que define a nuestra gente y no existió mejor bienvenida a mi país.
¿Qué es lo que más te enorgullece de ser venezolana?
Lo que más me enorgullece de ser venezolana es nuestra versatilidad y ese espíritu profundamente creativo que transforma la incertidumbre en soluciones. El venezolano no se paraliza ante lo desconocido; aprende con agilidad, innova con audacia y entrega una pasión única en cada labor que emprende. Nuestra chispa natural no es solo alegría, es inteligencia emocional y una determinación genuina de hacer las cosas con excelencia.
¿Cuál es un "fracaso" del que has aprendido una lección valiosa?
Para ser sincera, la palabra fracaso no forma parte de mi vocabulario: mientras intentes algo con entrega, lo que hay son lecciones y oportunidades de aprendizaje. Sé que cometeré errores que otros llamarán fracasos, pero los asumo como pasos necesarios para crecer.
Viví esto al salir de mi zona de confort y asumir retos en el exterior donde las cosas no salieron perfectas al primer intento. Aunque me sentí frustrada, transformé esa situación en disciplina, resiliencia y en la certeza de que mi valor no depende de un tropiezo, sino de cómo me levanto. Cada prueba te fortalece si decides ver la lección detrás del desafío.
¿Qué consejo le darías a una joven que se siente insegura o que duda de su propio valor?
A esa joven le diría que recuerde que nadie es perfecto y que sus imperfecciones son, en realidad, su mayor fortaleza y su verdadera esencia. Le recordaría que todos sentimos inseguridades y que hasta las personas que más admira sienten miedo. La diferencia está en atreverse: reconocer el temor, abrazarlo y aun así salir a buscar lo que ama es lo que realmente la define. Recorrer el camino a pesar del miedo y no permitir que la detenga es lo que la hace única e inolvidable.
¿Cuál es la lección más importante que has aprendido de una persona mayor en tu vida y cómo la aplicas hoy?
Ha sido difícil escoger solo a una, pues he tenido la bendición de estar rodeada de mujeres increíbles: mi mamá, mis abuelas y mi nani, auténticas reinas en el hogar y en la sociedad. Ellas aportaron desde sus conocimientos y labor social, demostrándome con su ejemplo que el verdadero impacto se construye con hechos. La lección más importante que aprendí de ellas es que el trabajo duro y el sacrificio no son una carga, sino un acto de amor. Hoy aplico esa lección en todo lo que hago: manteniendo los pies en la tierra, actuando con propósito y buscando ser esa misma fuerza de apoyo para quienes me rodean.
¿Qué representa la belleza para ti, más allá de la apariencia física?
Para mí, la belleza es lo que llevas por dentro: quién eres cuando nadie te ve y la intención detrás de cada una de tus acciones. Se manifiesta en la autenticidad del alma y en esa luz propia que ilumina un espacio, no por cómo te ves, sino por quién eres. Al final, la verdadera belleza es la huella que dejas en los demás. No se trata de atraer miradas, sino de tocar corazones y ser recordada por transformar positivamente la vida de alguien; para mí, no hay nada más hermoso que trascender a través del servicio y el amor genuino.
Edad: 23 años
Profesión / Ocupación: Modelo, coordinadora de Producto y Marketing
Hobbies: Stylist, précticar golf, correr, bailar y escuchar jazz
Redes Sociales: Instagram: @gabrielavegas23 | X: @gabrielavegas23 | TikTok: @gabrielavegas23
Describe un momento en tu vida en el que tuviste que ser valiente y resiliente. ¿Qué aprendiste de esa experiencia?
La resiliencia la viví a los 18 años cuando me mudé a Estados Unidos a estudiar. Me tocó adaptarme a otro idioma y cultura, mientras trabajaba para valerme por mí misma; estar lejos de mi familia fue difícil. No lo vi como un sacrificio triste, sino como un acto de amor por mi país, porque mi meta siempre fue volver. Hubo días en los que no quería ni salir, pero aprendí a levantarme y salir adelante. De esa etapa me llevo la disciplina, la empatía para escuchar a los demás y las ganas de no rendirme nunca
¿Qué causa social o ambiental te apasiona más y de qué manera usarías la plataforma de Miss Venezuela para generar un cambio real en torno a ella?
Como líder, reconozco que la transformación social exige escuchar a las comunidades y responder con soluciones tangibles. La educación integral es mi prioridad, y en el entorno global actual, el dominio del idioma inglés constituye una herramienta estratégica fundamental. Lejos de ser un privilegio, la enseñanza del inglés abre puertas al conocimiento, rompe brechas de desigualdad y genera oportunidades reales de desarrollo. Utilizaría la plataforma de Miss Venezuela para impulsar programas educativos que faciliten el aprendizaje de esta lengua en la infancia, brindando a cada niño las competencias necesarias para comunicarse, proyectarse e integrarse con éxito en un mundo interconectado.
¿Cuál es el mayor desafío que has enfrentado hasta ahora en tu camino hacia Miss Venezuela, y cómo te ha hecho crecer como persona?
Mi mayor desafío ha sido afrontar la exposición pública y la lupa constante de las redes sociales. Entender que mostrarme conllevaba abrir la puerta al juicio externo fue un proceso exigente; sin embargo, se convirtió en mi mayor aprendizaje. Esta vivencia me enseñó a filtrar el ruido, fortalecer mis convicciones y refugiarme en la solidez de mis valores y mi entorno cercano. Comprendí que el ámbito digital no siempre refleja la realidad, desarrollando un criterio más firme, mayor empatía y la certeza de que la verdadera fortaleza reside en mantenerse fiel a uno mismo.
Si tuvieras la oportunidad de viajar a cualquier rincón de Venezuela, ¿dónde irías y qué harías para conectarte con su cultura?
Iría directamente a la Guajira venezolana. Mi niñera, a quien amo profundamente y considero parte de mi familia, pertenece a la etnia wayúu; crecí escuchando sus historias sobre la cultura, costumbres y tradiciones de su pueblo, lo que despertó en mí una fascinación entrañable. Nuestra riqueza indígena es inmensa y aún poco explorada a profundidad. Me encantaría visitar sus tierras para vivir de cerca su realidad, aprender de su gente y reafirmar la maravillosa diversidad que define la identidad de Venezuela.
¿Cuál ha sido el mayor acto de amabilidad que has recibido o presenciado, y cómo te ha inspirado?
El acto de amabilidad más impactante que he vivido ocurrió rumbo a mi casting. Al arribar a Maracaibo desde Miami, el transporte previsto se canceló, pero de inmediato se articuló una cadena de apoyo extraordinaria: desde mi familia hasta personas desconocidas y unos pilotos que me tendieron la mano sin dudarlo. Que tantas personas me respaldaran para cumplir esta meta me conmovió profundamente. Ese gesto me recordó la solidaridad que define a nuestra gente y no existió mejor bienvenida a mi país.
¿Qué es lo que más te enorgullece de ser venezolana?
Lo que más me enorgullece de ser venezolana es nuestra versatilidad y ese espíritu profundamente creativo que transforma la incertidumbre en soluciones. El venezolano no se paraliza ante lo desconocido; aprende con agilidad, innova con audacia y entrega una pasión única en cada labor que emprende. Nuestra chispa natural no es solo alegría, es inteligencia emocional y una determinación genuina de hacer las cosas con excelencia.
¿Cuál es un "fracaso" del que has aprendido una lección valiosa?
Para ser sincera, la palabra fracaso no forma parte de mi vocabulario: mientras intentes algo con entrega, lo que hay son lecciones y oportunidades de aprendizaje. Sé que cometeré errores que otros llamarán fracasos, pero los asumo como pasos necesarios para crecer.
Viví esto al salir de mi zona de confort y asumir retos en el exterior donde las cosas no salieron perfectas al primer intento. Aunque me sentí frustrada, transformé esa situación en disciplina, resiliencia y en la certeza de que mi valor no depende de un tropiezo, sino de cómo me levanto. Cada prueba te fortalece si decides ver la lección detrás del desafío.
¿Qué consejo le darías a una joven que se siente insegura o que duda de su propio valor?
A esa joven le diría que recuerde que nadie es perfecto y que sus imperfecciones son, en realidad, su mayor fortaleza y su verdadera esencia. Le recordaría que todos sentimos inseguridades y que hasta las personas que más admira sienten miedo. La diferencia está en atreverse: reconocer el temor, abrazarlo y aun así salir a buscar lo que ama es lo que realmente la define. Recorrer el camino a pesar del miedo y no permitir que la detenga es lo que la hace única e inolvidable.
¿Cuál es la lección más importante que has aprendido de una persona mayor en tu vida y cómo la aplicas hoy?
Ha sido difícil escoger solo a una, pues he tenido la bendición de estar rodeada de mujeres increíbles: mi mamá, mis abuelas y mi nani, auténticas reinas en el hogar y en la sociedad. Ellas aportaron desde sus conocimientos y labor social, demostrándome con su ejemplo que el verdadero impacto se construye con hechos. La lección más importante que aprendí de ellas es que el trabajo duro y el sacrificio no son una carga, sino un acto de amor. Hoy aplico esa lección en todo lo que hago: manteniendo los pies en la tierra, actuando con propósito y buscando ser esa misma fuerza de apoyo para quienes me rodean.
¿Qué representa la belleza para ti, más allá de la apariencia física?
Para mí, la belleza es lo que llevas por dentro: quién eres cuando nadie te ve y la intención detrás de cada una de tus acciones. Se manifiesta en la autenticidad del alma y en esa luz propia que ilumina un espacio, no por cómo te ves, sino por quién eres. Al final, la verdadera belleza es la huella que dejas en los demás. No se trata de atraer miradas, sino de tocar corazones y ser recordada por transformar positivamente la vida de alguien; para mí, no hay nada más hermoso que trascender a través del servicio y el amor genuino.