María Kallay: El Miss Venezuela es una superación constante

Con una especial dulzura que la caracteriza, María Kallay se encarga de preparar cada año a las futuras jovencitas que se disputarán la corona del Miss Venezuela. Esta bella dama lleva 24 años trabajando para la Organización y todavía no le pasa por la cabeza la idea de retirarse.

Antes de ser Coordinadora del Miss Venezuela, llevaba 12 años siendo profesora de pasarela, etiqueta y foto pose en Herman’s. Reconoce que el Miss le ha quitado momentos de disfrute familiar con su hija, la cual nunca deja de preguntarle cuándo va a ser el momento en que decida tomarse unas merecidas vacaciones.

¿Cómo ingresó a la Organización Miss Venezuela?
Osmel fue a ver un evento en el Tamanaco que ofrecía la empresa para la que yo trabajaba (Herman’s) y me vio allí en un opening que hicimos, luego me mandó a llamar para una entrevista y me dijo que si quería trabajar para el Miss Venezuela, a lo que le respondí que mi trabajo era con modelos y no con misses que son dos cosas totalmente diferentes. Sin embargo, Osmel me pidió que hiciera el intento y acepté con la condición que si le gustaba como era mi trabajo con las chicas me dejara… así fue como empecé en el Miss Venezuela.

¿Qué dice su hija sobre su trabajo?
Me pregunta que cuando me toca vacaciones.

¿Es poco el tiempo que le puede dedicar a compartir con su familia?
Este es un trabajo que te absorbe mucho tiempo, en ocasiones no tienes fines de semana, ni días festivos, ni navidad porque coincide con el viaje de alguna de las misses, pero me encanta lo que hago, sobre todo cuando me toca prepararlas para los eventos, eso lo disfruto muchísimo.

¿Es difícil inculcarles disciplina?
No, ellas son disciplinadas. Lo importante es que tienen que aprender a trabajar en grupo, porque todas son mujeres jóvenes y cada cabecita piensa diferente. Hay que enseñarlas a respetar las opiniones e ideas de todas las demás, las cuáles también son válidas.

¿Y es fácil?
No siempre, hay grupos difíciles, que tienen muchas líderes, también hay grupos en los que fluye todo muy rápido porque son bastante homogéneos. Cada año es diferente, nunca es igual, las mujeres son distintas a las anteriores, tanto en la forma de pensar, en sus sentimientos, actitudes, expresiones, en todo.

¿Alguna vez pensó que iba a trabajar en el Miss Venezuela?
Nunca. Veía el Miss Venezuela pero nunca me imaginé trabajar aquí.

¿Se arrepiente?
Para nada.

¿El Miss Venezuela se ha convertido en su familia?
Sí, es una familia. Aunque te confieso que cuando Osmel dice María y pone sus ojos azules grandes, todavía me asusta (risas), porque no sé qué me va a decir. Pero siempre él y yo intercambiamos ideas y me dice cómo le gusta el trabajo, Osmel como jefe me encanta.

¿Cuál es el secreto para lograr esa buena relación laboral?
Saber escuchar y pensar lo que me dice para luego desarrollar bien las ideas.

Me puede definir lo que significa el Miss Venezuela en su vida.
Una superación constante.

Texto: Marinel Ibarra.
Fotos: Alejandro Álvarez.